En diálogo con la conductora, Echarri explicó que su labor en la Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes (SAGAI) le permitió canalizar ese deseo interno de participación ciudadana. “A través de SAGAI, de la asistencia y del acompañamiento al colectivo, pude despuntar el vicio de la política”, señaló el actor, quien destacó la felicidad que le produce poder ayudar a sus compañeros y ver el crecimiento de los jóvenes en los cursos de formación de la fundación.
Ante la consulta de Juana Viale sobre si hubiese elegido la política de no haber sido actor, Echarri invirtió el planteo temporal con una respuesta contundente: “Al revés. Pienso que tal vez podría llegar a ser político”.
El intérprete recordó sus inicios, cuando estudiaba para maestro mayor de obras antes de descubrir que su camino estaba en el arte. Sin embargo, remarcó que su trayectoria frente a las cámaras no solo le dio una posición de privilegio y ofertas de trabajo, sino que fue la plataforma que le permitió desarrollar su perfil como gestor y referente gremial.
Con estas declaraciones, Echarri reafirmó que su compromiso social no es algo del pasado, sino un camino que podría derivar, en un futuro, en una participación directa en las listas electorales.