El fiscal que lleva adelante la investigación del asesinato de Diego Fernández Lima, el adolescente de 16 años cuyos restos fueron hallados en una vivienda del barrio porteño de Coghlan, pidió la indagatoria de Cristian Graf, principal sospechoso y excompañero de colegio de la víctima.
Martín López Perrando acusó a Graf de los delitos de “encubrimiento agravado” y “supresión de evidencia” al considerar que, aunque no se pudo determinar fehacientemente quién cometió el homicidio, sí quedó acreditado que el joven fue asesinado y ocultado en la casa donde reside el imputado.
El fiscal sostuvo que “inmediatamente luego del hallazgo de los restos practicó diversas maniobras tendientes a encubrir la averiguación de la verdad”. Además, señaló que Graf “buscó silenciar el crimen de Diego Fernández” y realizó “manifestaciones tendientes a desviar la investigación desde su génesis —momento del hallazgo de los restos óseos— con la inequívoca finalidad de garantizar la impunidad de su/s autor/es”.
López Perrando también remarcó que el acusado “se mostró preocupado, temeroso de que la verdad saliera a la luz” cuando comenzaron las excavaciones en el domicilio lindero a su propiedad.
Tras la identificación de los restos, la pesquisa avanzó para establecer el vínculo entre la víctima y Graf, confirmando que eran compañeros de colegio y compartían la afición por las motovehículos. “Las coincidencias más que aisladas fueron contundentes”, afirmó el fiscal, al punto de asegurar que el imputado conocía la existencia del cadáver en el fondo de su casa.
Finalmente, el fiscal destacó “el absoluto silencio” que Graf mantuvo desde el día del hallazgo, el 20 de mayo de 2025, a pesar de su directa vinculación con el lugar donde se encontró el cuerpo.
Esta solicitud de indagatoria marca un nuevo capítulo en la investigación que busca esclarecer el crimen y determinar responsabilidades.