Varias escuderías elevaron una queja formal ante la FIA cuestionando la legalidad del nuevo motor Mercedes, impulsor que será clave para las aspiraciones de Franco Colapinto en su nuevo equipo, Alpine.
La disputa técnica se centra en una solución innovadora diseñada por Mercedes que permitiría superar la relación de compresión de 16:1 establecida por el nuevo reglamento. Mientras que los equipos competidores denuncian una “interpretación incorrecta” de la normativa para obtener una ventaja significativa en pista, desde Mercedes aseguran que el desarrollo es legal y fue consultado previamente con los técnicos de la federación.
Por el momento, la FIA ha respaldado a la marca alemana, confirmando que el diseño se encuadra dentro de los límites permitidos. Sin embargo, la presión es alta: la mayoría de los fabricantes; con excepción de Red Bull; se reunirán con la entidad el próximo 22 de enero para intentar que el sistema sea prohibido.
Para la escudería francesa, este motor es una pieza fundamental para dejar atrás el último puesto del campeonato de constructores de 2025. El cambio a unidades de potencia Mercedes busca eliminar la desventaja de 30HP que Alpine arrastraba con sus anteriores motores Renault.
Con la entrada de las nuevas reglas, el mercado de proveedores queda configurado de la siguiente manera:
- Mercedes: Abastecerá a su equipo oficial, McLaren, Williams y Alpine.
- Ferrari: Impulsará a su escuadra, Haas y Cadillac.
- Red Bull-Ford: Desarrollo propio con asesoría estadounidense.
- Audi: Ingresa como equipo integral y motorista propio.
- Honda: Proveedor exclusivo de Aston Martin.