Sin embargo, las autoridades llevaron tranquilidad y explicaron el motivo real detrás del despliegue: se trata de un simulacro de entrenamiento que está realizando el personal del Ejército Argentino.
Las maniobras se están desarrollando concretamente en la parte trasera del nosocomio, en la zona de los galpones de YPF ubicados detrás de la ex-Proveeduría.
No son balas reales
Para la total tranquilidad de la comunidad y de los adultos mayores que residen en las cercanías del Hospital —quienes fueron los primeros en manifestar su profunda preocupación al escuchar los fuertes ruidos—, se aclaró que no se está utilizando munición de plomo.
Los estruendos corresponden a perdigones y balines plásticos (las conocidas “bolitas”). Si bien el material no representa ningún peligro para la población, las detonaciones se escuchan con mucha potencia en todo el perímetro debido a las características del lugar.
El operativo, que incluye la permanencia de una ambulancia del propio Ejército apostada de manera preventiva en el acceso trasero al predio, se extenderá hasta las 9 de la noche de hoy. Se solicita a los vecinos no alarmarse ante el movimiento de uniformados y la continuidad de los ruidos durante las próximas horas.