La Asociación Argentina de Criadores de Merino manifestó públicamente su profunda preocupación ante el grave deterioro de la situación sanitaria ganadera en diversas zonas de la Patagonia. La alarma principal se encendió tras confirmarse la existencia de múltiples focos de sarna ovina que se descontrolaron dentro del territorio de la provincia de Chubut, poniendo en jaque el estatus de excelencia de la región.
Frente a este escenario, los criadores decidieron acompañar de forma orgánica las gestiones y reclamos que se iniciaron tanto desde las distintas Federaciones Rurales como de las sociedades rurales de base que nuclean a los productores afectados. Los voceros del sector remarcaron que la sanidad es una condición absolutamente indispensable para sostener el estado general de los rodeos patagónicos.
La pérdida de las condiciones sanitarias óptimas implica severos quebrantos financieros que impactan en primera medida sobre el bolsillo del productor, pero que además arrastran a una de las principales economías regionales del sur argentino. En este sentido, la entidad cuestionó la ausencia de un programa contundente que ofrezca respuestas efectivas y rápidas ante el avance de la enfermedad.
Para contener el brote, desde la entidad exigieron un esquema de trabajo conjunto que comprometa de manera obligatoria a los productores, a los gobiernos provinciales y a las autoridades de la Nación. El objetivo de máxima planteado por la dirigencia del campo es recuperar a corto plazo el estatus de “Región Libre de Sarna” que distinguió históricamente a los campos de la Patagonia a nivel internacional.
Asimismo, los productores hicieron hincapié en la necesidad de preservar la zona contra el eventual ingreso de otras patologías graves que ya fueron detectadas en el Litoral argentino, como el scrapie (tembladera de los ovinos). Por tal motivo, recomendaron extremar los cuidados a quienes despachen animales para venta o exposiciones hacia el norte de la barrera patagónica, evitando reingresos que pongan en riesgo de contagio y aumenten la fragilidad de las majadas locales.