La demanda superó ampliamente las previsiones de las autoridades italianas, quienes ya gestionan un nuevo lote para reponer las unidades.
El diario La Stampa reveló que la cantidad distribuida en esta edición fue significativamente menor en comparación con citas anteriores, como París 2024, donde se repartieron 300.000 unidades. Los envoltorios, que cuentan con el símbolo de la Región de Lombardía, se convirtieron en un objeto de alta demanda entre los atletas, quienes confirmaron que actualmente no hay unidades disponibles.
La entrega gratuita de preservativos es una tradición que comenzó en Seúl 1988 como medida de prevención sanitaria. El gobernador de Lombardía, Attilio Fontana, defendió la iniciativa, mientras especialistas locales señalan que la actividad social en las villas olímpicas históricamente tiende a incrementarse durante la competencia.
Fuera de la Villa Olímpica, el fenómeno también tiene impacto urbano. Estudios privados detectaron un aumento en la oferta de servicios de acompañantes en Milán y Cortina d’Ampezzo, vinculado principalmente al flujo de patrocinadores, delegaciones y prensa que acompaña el evento deportivo.