El Ministerio Público Fiscal de Esquel brindó detalles sobre la investigación judicial iniciada tras el allanamiento y rescate de una mujer y sus tres hijos —dos de ellos menores de edad—, quienes permanecían en una situación de aislamiento extremo dentro de una propiedad en la que convivían con el padre de familia.
En conferencia de prensa, la procuradora de fiscalía Cecilia Bagnato y la funcionaria Mónica Caveri precisaron los alcances de la causa que conmocionó a la comunidad cordillerana. La causa penal se inició formalmente contra el progenitor bajo las imputaciones provisorias de privación ilegítima de la libertad y abandono de persona. Si bien la defensa recurrió la medida de coerción, un tribunal de revisión conformado por magistrados de Comodoro Rivadavia ratificó la prisión preventiva por un plazo inicial de 10 días, con un período de investigación de hasta seis meses.
La alerta vecinal y el procedimiento urgente
El caso comenzó a develarse el 10 de octubre a partir de la denuncia de una vecina en la comisaría local, alertando sobre conductas atípicas: ventanas permanentemente tapadas con papeles y telas, movimientos exclusivamente nocturnos, gritos durante la madrugada y la ausencia total de los hijos en la vía pública.
Tras una primera intervención del Juzgado de Familia —donde el dueño de casa se negó a que el Equipo Técnico Interdisciplinario ingresara o tuviera contacto con su familia—, los profesionales advirtieron un “riesgo inminente”, motivando a la Fiscalía a solicitar una orden de allanamiento urgente.
El ingreso al domicilio se concretó con la participación de la Brigada de Investigaciones, Policía Comunitaria, el Servicio de Protección de Derechos del Municipio, peritos médicos y especialistas de Salud Mental del Hospital de Esquel, quienes constataron el delicado cuadro de vulnerabilidad del grupo familiar y dispusieron su asistencia médica, psiquiátrica y psicológica inmediata.
Evaluación psiquiátrica y prudencia judicial
Durante la audiencia, el detenido declaró haciendo alusión a su formación académica y desempeño laboral, buscando naturalizar las condiciones de vida dentro del inmueble. Al respecto, Bagnato enfatizó la necesidad de realizar peritajes exhaustivos para determinar si el acusado era consciente de sus actos o si medió dolo en los delitos endilgados: “Hay una situación de extrema vulnerabilidad no solo de los integrantes de la familia sino también de esta persona; pedimos cautela ante un drama familiar tan complejo”.
Asimismo, desde el Ministerio Público Fiscal destacaron la trascendencia del compromiso ciudadano y la pronta denuncia vecinal para posibilitar la intervención estatal en situaciones de riesgo intrafamiliar.