Lejos de ser un capricho o un descuido, el uso del aire acondicionado en modo frío es una medida de seguridad fundamental para la conducción, especialmente cuando el coche viaja con su capacidad completa.
Según relató el conductor en un video que recorrió las redes, la presencia de “40 almas” arriba de la unidad genera una gran cantidad de calor corporal y humedad. Al emanar calor, los vidrios tienden a empañarse rápidamente, obstruyendo la visibilidad del chofer hacia los espejos laterales y la ruta. “Al bajar la temperatura del coche hay una mejor visión. Nosotros también tenemos frío, pero tenemos que ver bien”, confesó, aclarando que la prioridad es garantizar la seguridad de todos los pasajeros.