El hallazgo se produjo en la mañana del miércoles, cuando la vecina se disponía a llevar a su hija a la escuela y notó que uno de los cristales de la camioneta familiar estaba destrozado. Al acercarse, observó que en el asiento del conductor se encontraba un hombre de unos 35 años, quien no reaccionó ante la presencia de los propietarios.
La familia afectada identificó al intruso como un “conocido de la zona” que frecuenta las plazas cercanas y que ya ha protagonizado incidentes similares anteriormente. Ante el temor de que el sujeto estuviera armado o bajo el efecto de alguna sustancia, los dueños del vehículo optaron por no intervenir físicamente y solicitaron la presencia inmediata de la policía. Según constataron posteriormente, el delincuente no solo rompió la ventana para ingresar, sino que también causó daños en la palanca de cambios en un aparente intento fallido por poner el motor en marcha.
Tras la llegada de los efectivos policiales y la detención del sospechoso, los damnificados revisaron las cámaras de seguridad de la cuadra. En las grabaciones se observa que el hombre merodeó la zona durante toda la madrugada e incluso intentó vender objetos robados a otros vecinos antes de decidir refugiarse en la camioneta. Como medida de prevención para evitar que el sujeto regrese una vez recuperada su libertad, la familia decidió retirar la batería del vehículo, manifestando su hartazgo ante la reiteración de delitos por parte del mismo individuo.