El último parte médico emitido este lunes indica que, si bien la evolución es favorable, la paciente presenta un íleo posoperatorio, una complicación frecuente en este tipo de cirugías que consiste en la detención transitoria del movimiento intestinal.
Un dato positivo dentro del cuadro clínico es que la exmandataria comenzó a recibir alimentos semisólidos con buena tolerancia. Este avance es fundamental para el equipo médico, ya que permite evaluar la respuesta del sistema digestivo tras la parálisis intestinal detectada en los días previos. A pesar de esta mejora, se mantiene el esquema de tratamiento con antibióticos por vía endovenosa y el uso de drenaje peritoneal para controlar la zona afectada por la infección.
La dirección médica del sanatorio, a cargo de la doctora Marisa Lanfranconi, confirmó que la internación continuará sin una fecha de alta prevista a corto plazo. La prioridad actual es alcanzar la resolución completa del cuadro abdominal y asegurar que el retiro del drenaje se realice sin riesgos de nuevas complicaciones. Mientras tanto, la paciente permanece bajo monitoreo permanente en una habitación individual del centro de salud.
En las afueras del nosocomio, militantes y seguidores mantienen una vigilia en apoyo a la dirigente, acompañando el proceso de recuperación con banderas y mensajes. Por su parte, el entorno familiar, incluido su hijo Máximo Kirchner, mantiene un seguimiento cercano de su evolución mientras la exmandataria cumple con el reposo absoluto indicado por los profesionales.