Desde el Departamento Provincial de Zoonosis explicaron que las consultas por picaduras o mordeduras suelen incrementarse significativamente a partir de noviembre, ya que estas especies aprovechan el calor para desplazarse y suelen ocultarse en piedras, huecos o malezas.
Para evitar encuentros accidentales, las autoridades sanitarias recomiendan sacudir la ropa y el calzado antes de usarlos, mantener las camas separadas de las paredes y cubrir resumideros con tela metálica. Al transitar por zonas de campo, es fundamental utilizar calzado cerrado de caña alta, no caminar descalzo fuera de los senderos y evitar introducir las manos en huecos de árboles o nidos. Además, en campamentos se aconseja mantener las carpas cerradas y las mochilas elevadas del suelo.
Ante un accidente, se debe acudir de inmediato al hospital más cercano para recibir atención profesional. Salud enfatizó que no se deben realizar torniquetes, succión de veneno ni aplicar remedios caseros. Para orientar el tratamiento, es de gran utilidad tomar una fotografía del animal o identificar sus características, como las manchas rojas de la “viuda negra” o el patrón de cuadrículas de la “yarará ñata”, especies de importancia sanitaria presentes en la región.