Dos niños de 9 y 11 años fueron puestos a salvo por el trabajador preventista y vendedor de lacteos que estaba realizando sus tareas este jueves a las 14 en un súper chino de Standard Norte.
Escuchó a los nenes gritando desesperados y enseguida se cruzó de calle para ver qué pasaba. Al llegar, advirtió que salía una gran cantidad de humo de la casa. Los chicos le mostraron el sector afectado y Albornoz los retiró rápidamente del lugar.
Una vez que estuvieron a salvo, buscó el matafuego que llevaba debajo del asiento de su vehículo. Con la colaboración de un albañil que trabajaba en una propiedad lindera, logró extinguir las llamas antes de que llegaran la Policía y los bomberos.
El hombre también advirtió que los pequeños se encontraban solos, sin la presencia de un adulto responsable. Solamente quería que no les pasara nada y que estuvieran bien.
Lejos de considerarse un héroe, Albornoz destacó la importancia de ayudar y contar con elementos de seguridad en los vehículos como el matafuegos.
Foto: Crónica