Desde las primeras horas del pasado viernes, devotos y fieles se acercaron a la parroquia San Cayetano, ubicada sobre avenida Polonia, para participar de la celebración patronal en honor al santo del pan y del trabajo.
La jornada representó el cierre de una preparación que incluyó la tradicional novena, el lucernario en la ermita y distintas actividades litúrgicas desarrolladas durante los últimos días.
El padre Eibar Lizcano, sacerdote de la parroquia de San Cayetano, destacó la importancia de la fecha para la comunidad y señaló que se trata de una celebración esperada por los devotos.
El padre también se refirió a las dificultades que atraviesan muchas familias vinculadas al empleo y la situación económica. En ese contexto, sostuvo que la Iglesia busca acompañar a quienes se acercan en busca de ayuda y esperanza.
Las puertas de la capilla abrió desde las 7 de la mañana. La primera misa estuvo prevista para las 11, mientras que la tradicional procesión comenzó a las 14. La misa central fue a las 16, presidida por el obispo Jorge Wagner. Las últimas celebraciones tuvo lugar a las 20 en la parroquia y a las 22 en la ermita.
Durante la noche del jueves se realizó además el tradicional lucernario, acompañado por una importante participación de fieles, serenata y cantos de alabanza.
Como ocurre cada 7 de agosto, los pedidos relacionados con el trabajo y la salud ocupan un lugar central entre los devotos.
Vecinos regresaron este año para agradecer y pedir por su familia. Entre sus intenciones mencionan el trabajo, la salud de los seres queridos y el acompañamiento si atraviesan una enfermedad.
Así, la celebración de San Cayetano vuelve a reunir a la comunidad comodorense en una jornada atravesada por la fe, los pedidos, los agradecimientos y la solidaridad.
Con información y foto de Diario Crónica