La firma, responsable de la repavimentación de la Ruta Nacional 40, fue multada por incumplir con el mantenimiento obligatorio del camino alternativo que utilizan los viajeros mientras se ejecutan las obras.
“Un circuito de motocross”
El deterioro del desvío de 30 kilómetros fue el centro de los reclamos. Conductores que transitaron el tramo entre Facundo y Los Tamariscos describieron sectores donde la traza era inexistente y el suelo estaba desbordado de huellas profundas. Las inspecciones oficiales confirmaron que la empresa no dispuso del equipo mínimo de mantenimiento que exige el contrato para garantizar la transitabilidad segura.
Obra en plazo, mantenimiento en falta
Desde la Subsecretaría de Infraestructura, Hernán Tórtola, aclaró que es necesario separar la ejecución de la obra principal del mantenimiento del desvío. “La obra en sí viene bien, en plazo y cumpliendo el plan de trabajo”, señaló el funcionario. Sin embargo, enfatizó que el avance de las tareas no justifica el descuido del camino auxiliar.
Como consecuencia de las irregularidades constatadas, se notificó a la empresa de una orden de servicio y una multa que será descontada de los pagos correspondientes. Por su parte, Rigel S.A. reconoció la situación y se comprometió ante las autoridades provinciales a normalizar las tareas de conservación de forma inmediata.
Estado actual y veda invernal
Actualmente, el proyecto se encuentra bajo el régimen de veda invernal, lo que impide las tareas de pavimentación asfáltica por las bajas temperaturas. No obstante, se continúa con el acopio de material, la trituración de piedra y el montaje de la planta de asfalto. La postura oficial fue tajante: “Reglas claras: si cumplen seguimos, si no cumplen hay penalidades”, resumió Tórtola, marcando un precedente para el resto de las obras viales en la provincia.