La fiscalía difundió los resultados preliminares de la autopsia a Eduardo Bentancourt, el enfermero de 44 años hallado sin vida y cuya muerte se vincula directamente con el escándalo de las fiestas clandestinas con anestésicos.
El informe forense
Aunque Bentancourt fue encontrado rodeado de ampollas de fentanilo y propofol, la autopsia preliminar determinó que la causa del deceso fue una “cardiopatía hipertrófica y dilatada con congestión pulmonar”. Además, los peritos detectaron una marca de venopuntura (pinchazo) en su brazo derecho realizada mientras aún estaba con vida.
La data de muerte se ubicó entre el 30 de marzo y el 1 de abril. El escenario del hallazgo fue casi idéntico al de la primera víctima de esta trama: el cuerpo sentado y frascos de drogas de uso exclusivo hospitalario abiertos en el lugar.

¿Cómo se destapó el escándalo de las “Propo Fest”?
La trama se hizo pública tras la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, hallado sin vida semanas atrás por una sobredosis. Al peritar su teléfono, los investigadores descubrieron grupos de chat donde se organizaban eventos privados bautizados como “Propo Fest”, en los que el principal atractivo era el consumo recreativo de propofol y fentanilo.
Lo más grave del caso, y lo que generó la intervención de la justicia federal, es el origen de las drogas. Al ser sustancias bajo estricto control sanitario y de venta prohibida fuera de hospitales, su circulación en fiestas confirmó el robo sistemático de insumos en clínicas. La muerte de Bentancourt confirmaría que la red de profesionales de la salud involucrados en el desvío de estas drogas es más extensa de lo previsto.
La justicia ordenó peritar los tres teléfonos celulares de Bentancourt y rastrear la trazabilidad de las ampollas secuestradas para identificar de qué hospitales fueron sustraídas. Los estudios toxicológicos finales estarán listos a mediados de mayo.