Esto se traduce en aproximadamente 1.360 diagnósticos anuales, una estadística que se mantiene estable según los datos del Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (ROHA).
A pesar de la gravedad de la patología, los especialistas destacaron un dato alentador: siete de cada diez pacientes sobreviven, alcanzando una tasa de sobrevida global del 70,3% a los cinco años del diagnóstico. Sin embargo, advierten que para sostener y mejorar estos números es vital garantizar un acceso equitativo a la salud.
El rol del sistema público y la capacitación
Un dato clave que revela el informe es que el 76% de los pacientes pediátricos son atendidos en el sistema público de salud. Ante esta realidad, desde la SAP remarcaron la necesidad de fortalecer los hospitales estatales con mejor equipamiento, formación continua y redes de consulta que permitan a pediatras de zonas rurales o alejadas conectar con especialistas de alta complejidad en tiempo real.
“El pediatra general tiene un rol crucial, ya que es quien puede sospechar precozmente signos de alerta”, señalaron desde la entidad, haciendo hincapié en que la detección temprana es el factor determinante para la curación.
La SAP recordó que desde 2022 rige la Ley Nacional N.º 27.674, la cual creó el Certificado Único Oncopediátrico (CUOP). Este documento es fundamental para las familias, ya que garantiza:
- Asignación económica mensual durante el tratamiento activo.
- Licencias laborales para los padres o cuidadores.
- Transporte público terrestre gratuito para el paciente y un acompañante.
- Acceso a vivienda adaptada en casos de vulnerabilidad y garantía de continuidad educativa.
Signos de alerta para tener en cuenta
Finalmente, los profesionales instaron a desmitificar la enfermedad y prestar atención a síntomas que deben motivar una consulta médica inmediata:
- Moretones frecuentes o sangrados sin causa aparente.
- Palidez extrema y fatiga persistente.
- Fiebre prolongada que no cede.
- Pérdida de peso inexplicable.