Según los registros obtenidos de las cámaras de vigilancia de la unidad carcelaria, el interno atravesó el portón de ingreso sin ser interceptado y una vez en el exterior escapó corriendo del predio. La negligencia se profundizó por el accionar del guardia a cargo: las primeras pericias indican que el efectivo apostado en el acceso se encontraba distraído utilizando su teléfono celular, sin advertir el paso del detenido.
La ausencia del reo recién fue detectada una media hora más tarde, cuando el personal penitenciario realizó el habitual recuento nocturno de los pabellones. Al constatar el faltante, las autoridades revisaron los domos de seguridad, confirmaron la evasión y convocaron de urgencia a efectivos policiales de franco para reforzar los rastrillajes por la zona periurbana de Trelew y accesos a la Ruta Nacional 3.
La evasión de Quiroga genera máxima alarma en el ámbito judicial y policial debido a su alto perfil de peligrosidad. El “Oreja” aguarda el inicio de un juicio por jurados donde la fiscal Julieta Gamarra solicitará 12 años de prisión efectiva, al imputarlo como jefe de una “pyme” delictiva responsable de sangrientos asaltos domiciliarios en 2023. En los atracos, el sujeto solía maniatar con precintos a adultos mayores y encañonarlos en la cabeza para exigir dólares y joyas.
Mientras la cúpula policial mantiene despliegues territoriales para recapturar al peligroso evadido, la Justicia abrió una investigación penal y administrativa interna para determinar responsabilidades dentro del cuerpo de guardia. Se busca dilucidar si la insólita salida por la puerta principal obedeció únicamente a una distracción con el celular o si existió algún tipo de complicidad para facilitar la huida.
