La instructora de la escuela de manejo defensivo, Emilse Cavero, recordó cómo debe interpretarse correctamente la luz amarilla en los semáforos que cuentan con segundero, ya que muchos conductores suelen acelerar cuando el contador comienza a marcar el cambio.
Según explicó, el sistema de segundos no está diseñado para que los automovilistas intenten “ganarle” al semáforo, sino para indicar el tiempo disponible para que quienes ya ingresaron a la intersección puedan completar el cruce.
“Si el semáforo está en amarillo no se puede iniciar el cruce. Ese tiempo es para que termine de pasar quien ya lo había iniciado”, señaló en diálogo con Nuestras Mañanas por Radio del Mar.
En ese sentido, advirtió que una situación frecuente en la vía pública es que algunos conductores frenen como corresponde ante la luz amarilla, mientras que otros aceleran, lo que genera momentos de tensión y maniobras peligrosas.
“Ahí aparece la impaciencia, la imprudencia y la agresividad de querer sacar ventaja. También influye mucho la distracción por el uso del celular”, indicó.
Cavero remarcó que este tipo de conductas suele verse con frecuencia durante las mañanas en la zona norte de la ciudad, donde se registran numerosos choques e incluso colisiones en cadena, muchas veces cerca de las sendas peatonales cuando los vehículos quedan detenidos obstruyendo el cruce.
Asimismo, explicó que la duración del semáforo en cada intersección responde a un análisis técnico que tiene en cuenta el flujo vehicular y las características del lugar, por lo que no siempre la instalación de semáforos es la única solución.
Finalmente, también hizo referencia a la problemática de los siniestros viales con motocicletas y remarcó la importancia del uso responsable de estos vehículos para reducir los accidentes.