Un grupo de estudiantes de la sede Esquel de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) ha desarrollado una innovadora herramienta tecnológica con un fuerte impacto social. Se trata de “Señ-IA”, una aplicación capaz de traducir la lengua de señas a texto y audio mediante el uso de inteligencia artificial.
El proyecto es impulsado por el equipo “SolidX”, conformado por los alumnos Eric Vincon, Alen Vinay, John Hugues y Valentín Roo, quienes cursan el último año de la carrera de Analista Programador. Lo que comenzó como un trabajo final para la materia “Análisis y Diseño”, hoy se proyecta como una solución real para la accesibilidad.
De un videojuego a una herramienta de inclusión
Originalmente, la idea del equipo distaba mucho del resultado final. La intención inicial era aplicar la tecnología del momento, la inteligencia artificial, en el ámbito del entretenimiento.
“Nosotros en ese momento habíamos pensado justamente en un videojuego… Y después un compañero dice: ‘Che, no hagamos un videojuego, hagamos una cosa más innovadora’. Y justo ahí entre ideas empezaba a salir lo de la lengua de señas”, relata Alen Vinay sobre la génesis del proyecto.
El desafío técnico fue doble: no solo debieron investigar el funcionamiento profundo de la inteligencia artificial, sino también aprender sobre la lengua de señas, un campo desconocido para los cuatro integrantes. “Nos dimos cuenta de que la lengua de señas en cada país se hace distinto… tuvimos que ir recabando muchísima información”, explica Vinay.

Un desarrollo pionero en la región
El funcionamiento de Señ-IA es prometedor: la cámara detecta a la persona haciendo una seña y el programa responde rápidamente en texto y audio. Sobre la relevancia de este desarrollo, Eric Vincon ofrece una perspectiva entusiasta sobre el logro del equipo y el camino que queda por recorrer:
“La verdad que es un proyecto del que no vimos muchas referencias en Argentina, con lo cual estamos muy contentos”, destaca Vincon. Sin embargo, el estudiante reconoce que esto es solo el comienzo de un trabajo arduo: “Si bien es un producto que hoy en día traduce más o menos 10 señas, tenemos toda la intención de continuar el año que viene y de seguir entrenando palabras a la inteligencia artificial. Estamos muy contentos con lo que hoy logramos”.
Impacto social y recepción
El proyecto ha sido recibido con gran aceptación en la comunidad. El equipo presentó su avance ante la Escuela Especial N° 518 de Sordos e Hipoacúsicos, validando la necesidad de herramientas de este tipo.
Valentín Roo, integrante de SolidX, subraya el valor humano de la iniciativa: “El recibimiento fue muy bueno… estamos ayudando a personas que capaz a veces son como olvidadas dentro de la sociedad, por ejemplo, una persona sorda, la verdad que se le complicaría mucho ir a un lugar como a una universidad o a un colegio… con esto facilitaríamos bastante esos problemas”.
Tecnología con un propósito real
Más allá de la aprobación académica, el futuro de Señ-IA está ligado a una necesidad concreta e inmediata de la propia universidad. El equipo reveló un dato clave que da sentido a todo su esfuerzo: el próximo año ingresará a la sede Esquel el primer alumno con discapacidad auditiva, lo que plantea un escenario real para poner a prueba y perfeccionar la herramienta.
“La idea es trabajar junto con él y con el intérprete para poder seguir desarrollando la aplicación”, explicaron los estudiantes. De esta forma, el proyecto dejará de ser solo un prototipo académico para convertirse en un puente de comunicación vital, facilitando la integración real de los futuros estudiantes en la vida universitaria.
Comunidad Inclusiva (comunidadinclusiva.com.ar).