A pocos días de cumplirse 50 años del inicio de la última dictadura militar en Argentina, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia confirmó que el RI8 funcionó como un centro clandestino de detención, en el marco de los juicios por delitos de lesa humanidad.
El fallo representa un nuevo avance en el proceso de memoria, verdad y justicia en la región, y refuerza el reconocimiento de que la represión ilegal también tuvo lugar en la Patagonia.
En ese contexto, en diálogo con Actualidad 2.0 por Radio del Mar, el fiscal Teodoro Nurnberg destacó el rol del Ministerio Público Fiscal en este tipo de procesos. “Nuestra misión es llevar adelante estos juicios”, afirmó, y remarcó la magnitud de las causas a nivel nacional: “Ya hay 1208 condenas en todo el país y todavía quedan alrededor de 700 juicios pendientes”.
En relación a la jurisdicción local, señaló que en Comodoro Rivadavia ya se realizaron cerca de seis juicios vinculados a crímenes de lesa humanidad, consolidando una línea de trabajo sostenida en el tiempo.
Mantener viva la memoria frente a los crímenes de lesa humanidad
El fiscal también valoró el alcance de la sentencia en términos simbólicos y sociales. “Apunta a preservar el lugar como espacio de la memoria, lo cual es un acierto”, sostuvo, en referencia al reconocimiento del RI8 como sitio vinculado al terrorismo de Estado.
Asimismo, subrayó la gravedad de los delitos juzgados: “Son crímenes que ofenden a toda la humanidad, van más allá de un Estado en particular”, expresó, y destacó que Argentina mantiene una postura firme en materia de derechos humanos.