En un giro respecto a su postura inicial, Jorge Lanizante reconoció su culpabilidad y aceptó una pena de 7 años y 4 meses de prisión efectiva, mediante un juicio abreviado homologado por el juez Jorge Odorisio.
En en diciembre de 2025, durante la audiencia de prórroga de su prisión preventiva, la defensa de Lanizante; ejercida por Gustavo Oyarzun; admitía que el robo había existido, pero negaba rotundamente que su cliente hubiera estado presente. “No es el autor del hecho y no se podrá acreditar que ingresó a ese lugar”, sostenía la defensa en ese momento, mientras el juez ratificaba su detención por el riesgo de fuga y entorpecimiento.
La confesión que cerró el caso
Sin embargo, ante el avance de las pruebas recolectadas por la fiscal general Andrea Rubio, el imputado optó por evitar el debate oral y reconocer su rol como coautor. Lanizante admitió haber ingresado al local el 23 de abril junto a tres cómplices, utilizando una pistola de calor para amenazar de muerte y con quemaduras a los clientes y empleados presentes.
El violento episodio, que incluyó el uso de una picana eléctrica por parte de sus cómplices y el robo de una camioneta Ford Ranger, quedó finalmente juzgado junto a otros tres delitos contra la propiedad. Con esta condena de cumplimiento efectivo, Lanizante deja atrás su estrategia de defensa previa y comenzará a purgar su pena tras las rejas, cerrando uno de los casos policiales que más impacto generó en la zona centro durante el último año.