Durante el festejo del Día de los Enamorados, el “Mandamás” debió interrumpir su show en dos oportunidades debido a un sofocante calor que le provocó dificultades para respirar en pleno escenario.
“Chicos, yo paro cinco minutos antes que me caiga. Me quedo sin aire, está faltando oxígeno acá arriba”, expresó el cantante de 75 años con total franqueza ante una multitud que agotó las entradas. El agobio fue tal que el cuartetero pidió una silla y decidió modificar la dinámica del evento para priorizar su bienestar y el de los presentes.
Ante la falta de ventilación en el recinto colmado, Jiménez optó por dividir el descanso tradicional de 30 minutos en dos pausas más cortas de 15. Esta medida preventiva le permitió hidratarse y recuperar fuerzas para continuar con un repertorio que incluyó clásicos como “Goma de mascar”, “Señor juez” y “El enamorado”.
A pesar del mal momento inicial, la energía del ídolo cordobés se mantuvo intacta durante las casi cinco horas de baile. Entre los invitados destacados se encontraba Carlos Tévez, quien asistió al complejo tras el triunfo de Talleres para disfrutar del regreso del máximo referente del cuarteto.
Luego de los breves descansos y de llevar tranquilidad a sus fans, La Mona cerró la jornada cerca de las cinco de la mañana con una seguidilla de hits. Aunque los videos del pedido de auxilio se viralizaron rápidamente generando preocupación en redes sociales, el entorno del cantante confirmó que se trató de una descompensación momentánea por las altas temperaturas y que el artista se encuentra en buen estado.