Durante la jornada electoral del domingo 3 de agosto, en el marco de las internas del Frente Unidos Podemos desarrolladas en la Escuela N.º 16 de Camarones, se registró un incidente que generó preocupación entre autoridades y votantes. Un dirigente gremial de la UOCRA, quien posee una restricción judicial de acercamiento vigente hacia la intendenta Claudia Loyola y su esposo —quien se desempeñaba como fiscal general de mesa—, intentó ingresar al establecimiento para emitir su voto.
Según detalló la propia intendenta a través de un comunicado, el sujeto se presentó en el lugar a pesar de estar debidamente notificado de la medida judicial que le impide acercarse a ella. Ante la intervención policial, el hombre se resistió y argumentó: “Tengo el derecho a ejercer el voto”, remarcando que “siempre fue fiscal de mesa”.
Loyola aseguró que no se trató de un hecho aislado, sino de “una clara provocación, premeditada y dirigida”, que se inscribe dentro de un contexto de acoso sostenido que viene denunciando desde hace tiempo.
La jefa comunal remarcó tres puntos clave:
- La restricción judicial está plenamente vigente como medida de protección ante una conducta reiterada.
- El ingreso al establecimiento electoral representó una violación consciente de esa medida.
- La actitud del dirigente fue intimidatoria y destinada a generar un clima de tensión en un acto cívico.
En su mensaje, la intendenta reafirmó su compromiso con la democracia y repudió “la normalización de este tipo de situaciones”. Además, solicitó a las autoridades que se cumpla con la orden judicial sin excepciones y que se garantice la seguridad de los funcionarios públicos, especialmente durante eventos electorales.
“Seguiré trabajando con la misma convicción, fortaleciendo los lazos de una comunidad que elige el camino del respeto, la legalidad y el compromiso colectivo”, concluyó Loyola.