Durante su intervención en territorio brasileño, y frente al presidente anfitrión Luiz Inácio Lula da Silva, Javier Milei sostuvo que el Mercosur ha fracasado en sus objetivos fundacionales de integrar mercados y elevar la competitividad.
Según el líder de La Libertad Avanza, el bloque no posee un mercado común ni una libre circulación efectiva, sino que ha desarrollado una “burocracia sobredimensionada e ineficaz” que solo ha servido para mantener los aranceles externos más altos del mundo, destruyendo el empleo en lugar de protegerlo.
El Presidente hizo especial hincapié en la necesidad de flexibilizar las reglas del grupo para permitir una apertura real al mundo, advirtiendo que la rigidez actual condena a la región al anacronismo. Asimismo, expresó su malestar por la lentitud en las negociaciones con la Unión Europea, señalando que los países sudamericanos no pueden permitirse desperdiciar otra década en discusiones administrativas sin materializar acuerdos comerciales concretos.
La cuestión política regional también ocupó un lugar central en su alocución. Milei calificó al gobierno de Venezuela como una “dictadura atroz e inhumana” y un régimen “narcoterrorista”. En este sentido, celebró abiertamente la presión ejercida por Donald Trump y los Estados Unidos para “liberar al pueblo venezolano”, marcando una clara diferencia con la postura de Lula da Silva, quien minutos antes había advertido sobre los riesgos de una intervención militar.
Finalmente, el mandatario argentino instó a los miembros del Mercosur a condenar de manera tajante el experimento autoritario en el país caribeño. En un pedido puntual, exigió la restauración del orden democrático y la liberación inmediata de todos los presos políticos, haciendo especial mención al caso del catamarqueño Nahuel Gallo. Tras su participación relámpago en la cumbre, Milei tiene previsto regresar a Buenos Aires durante la tarde de este mismo sábado.