El hecho ocurrió a las 3:35, momento en el que las detonaciones de armas de fuego rompieron el silencio en las inmediaciones del Sector 1, Edificio 3 de las 10008 viviendas. Entre gritos, insultos y un clima de extrema hostilidad, exigían a viva voz la presencia urgente de una ambulancia para asistir a los heridos.
En el ingreso al pasillo del edificio, los efectivos policiales localizaron tendido en el suelo, a Jonathan Ariel Vázquez, de 25 años, quien presentaba heridas de bala de gravedad. A escasos metros del joven, las autoridades identificaron a Verónica Freile (41). La mujer, también presentaba un impacto de bala en una de sus piernas y severas lesiones en el rostro producto de una golpiza, por lo que debió recibir asistencia médica inmediata.
Ante el descontrol reinante en el sector y la sospecha de que los implicados continuaban en los alrededores, la Policía ordenó establecer un estricto cerco perimetral para controlar a cada persona que intentara salir de la zona. El cerrojo táctico del comisario Waldemar Inzunza dio sus frutos a los pocos minutos, cuando el personal policial detectó a un hombre que pretendía evadir el cordón de seguridad de forma sigilosa. Tras interceptarlo y realizarle un palpado de seguridad, los agentes descubrieron que el sospechoso, identificado como Alan Tomás Araujo (33), llevaba una pistola oculta dentro de su zapatilla izquierda.
El operativo, que estuvo supervisado por las máximas autoridades de la Seccional Quinta, sumó ribetes de mayor complejidad cuando los efectivos constataron la presencia de otras dos personas que presentaban heridas de bala en la pierna y en la muñeca derecha. Sin embargo, debido a la hostilidad en el que se encontraban, ambos heridos se negaron a aportar datos a la policía y se retiraron del lugar por sus propios medios con rumbo al Hospital Regional.
La Fiscalía coordinó trabajos con la División de Criminalística y la Brigada de Investigaciones y se dispuso que la mujer señalada como partícipe del ataque permanezca demorada de manera preventiva bajo los términos del artículo 215 del Código Procesal Penal, en tanto que Araujo quedó formalmente detenido en un calabozo de la dependencia policial por el delito de tenencia ilegítima de arma de fuego.