“El día de ayer fue el primer día de publicación en los diarios nacionales e internacionales, ya están los pliegos a disposición para que cualquier empresa puede consultarlos de manera gratuita en la página de la provincia del Chubut” confirmó esta mañana en Nuestras Mañanas en Radio del Mar, el secretario de Infraestructura, Hernán Tórtola sobre la obra del acueducto para Comodoro Rivadavia.
“La firma del llamado a licitación no es un anuncio, sino que es un hecho concreto de una decisión política del gobernador Ignacio Torres”, remarcó Tórtola. El funcionario relató que el proyecto se estructuró en tiempo récord con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), logrando la aprobación de un programa de financiamiento con un plazo de repago a más de 18 años, tasas inmejorables en el mercado internacional y años de gracia. La histórica apertura de sobres con las ofertas técnicas y económicas quedó formalmente programada para el 28 de agosto.
El diagnóstico de la infraestructura existente expuso la inutilidad de los anteriores intentos de repotenciación. Al respecto, el secretario de Infraestructura explicó que “esa repotenciación vieja no servía de nada porque no tenías dónde inyectar ni cómo impulsar ese volumen de agua” hacia Comodoro Rivadavia y Rada Tilly. Según precisó, el 80% de las roturas del sistema actual se concentran críticamente en el tramo entre Cerro Negro y Valle Hermoso, una zona de suelo complejo donde el acueducto de 1999 carece de la necesaria protección catódica.
Para solucionar de forma definitiva el transporte de agua, el proyecto contempla un recambio total y estructural. La licitación, con un presupuesto oficial de 110.000 millones de pesos, incluye la instalación de un acueducto nuevo de más de 41 kilómetros paralelo a los existentes en el tramo crítico, y la sustitución de las obsoletas bombas de impulsión electromecánicas —algunas operativas desde 1966 y sin repuestos disponibles—. Además, debido a la limitada reserva actual, se construirán dos cisternas nuevas de 15.000 metros cúbicos en Cerro Arenales, previendo también el espacio físico para futuras ampliaciones a 30 o 50 años.
El plan de ejecución contempla un plazo estricto de 24 meses de tareas. Para cumplir con este cronograma, el secretario de Infraestructura anticipó que se abrirán como mínimo cuatro frentes de trabajo simultáneos: uno abocado a las cisternas, otro a la renovación electromecánica y dos dedicados exclusivamente al nuevo ducto de Cerro Negro. Finalmente, al ser consultado sobre los tiempos políticos del proyecto y si el actual mandatario será el encargado de cortar la cinta, el funcionario se mostró tajante: “Sí, lo inaugura Torres, porque va a ser reelecto”.
