La Oficina de Derechos y Garantías de Comodoro Rivadavia se pronunció tras el grave hecho en el que cuatro adolescentes golpearon brutalmente a otra joven y le cortaron el pelo para luego exhibirlo en redes sociales como “premio”. Natalia Castro, referente del área, advirtió que la situación “refleja una problemática que va más allá de la violencia entre pares” y que la exposición digital multiplica el daño.
Castro remarcó que estos episodios obligan a renovar estrategias de intervención: “Tenemos situaciones donde la complejidad nos obliga a ponernos creativos. Filmar, redifundir, exponer a las chicas: ¿qué estamos haciendo al viralizar la violencia? ¿Qué mensaje damos sobre quién ‘gana’ y quién ‘pierde’?”, dijo en diálogo con Del Mar Digital.
La funcionaria explicó que, junto con el acompañamiento a la víctima, también se trabaja con quienes ejercieron la agresión. “En primera instancia debemos ver qué rol ocupan las familias. Son adolescentes: los adultos siguen siendo los responsables. Hay que trabajar con los adultos, resguardar y acompañar”, indicó.
Además, Castro subrayó que el abordaje debe involucrar a todas las instituciones que rodean a las adolescencias y remarcó que “la escuela tiene que ser parte, los CPB, los espacios que transitan fuera del hogar. Una charla aislada no genera reflexión. Necesitamos que todas las instituciones estén acompañadas y articuladas”.
Según la Oficina, cada vez con más frecuencia los conflictos migran a redes sociales, donde la exposición multiplica la violencia. “Estamos con una sobreexposición enorme. Vemos grupos donde se pone fecha y hora para pelear, y si no vas, te difunden. Es para ver quién tiene más ‘aguante’. No alcanza con sacar los celulares: la solución es hablar, reflexionar, acompañar”, explicó Castro.
También señaló que incluso las familias terminan atrapadas en los conflictos: “Hemos tenido denuncias donde los padres entran en la cadena de amenazas en redes. Eso agrava la situación”.
Por otro lado, Castro pidió sinceridad y compromiso por parte de los adultos responsables ya que “no tenemos todas las respuestas porque aparecen nuevas problemáticas. Pero sí podemos generar espacios de diálogo y pensar qué nos está pasando como familias y como comunidad”.
También planteó la necesidad de acompañar simultáneamente a la víctima y a quienes ejercen violencia: “Hay que evaluar qué tipo de acompañamiento necesita cada caso. Y trabajar sin perder de vista que son adolescentes y requieren adultos presentes”.
Desde la Oficina de Derechos y Garantías aseguraron que el contexto social y económico local profundiza la necesidad de un trabajo articulado. “Nos quedan muchas cuestiones por trabajar. Mientras se exige la presencia del Estado, debemos generar estrategias para que estas realidades no nos pasen por encima. En Comodoro atravesamos una crisis económica que se siente, y eso también impacta”, expresó Castro.
Finalmente, destacó que el desafío requiere dejar de lado individualismos y concluyó que “el trabajo tiene que ser colectivo e integral. Nos va a demandar más responsabilidad y más involucramiento. Necesitamos asumirlo como comunidad”.