El periodista Ángel de Brito reveló información que sugiere que el episodio en el hotel de Palermo no sería un hecho aislado, sino parte de un patrón delictivo.
A través de sus redes sociales, el conductor de LAM lanzó una versión que impactó en el entorno de la joven: “No fue el único ilícito. Luciana de Gran Hermano había robado a otros hombres”.
Esta afirmación de De Brito apunta a que existirían otras víctimas de la modalidad “viuda negra” que aún no se habrían animado a denunciar, lo que transformaría la causa en una investigación por delitos reiterados. Según fuentes policiales, en el allanamiento a su domicilio se habrían encontrado pertenencias del turista estadounidense, como un reloj Cartier y tarjetas de crédito, además de un mouse que el denunciante reconoció como propio.
Dos versiones enfrentadas
La Justicia se encuentra ahora ante un escenario de “extremos” donde deberá determinar qué ocurrió realmente en la habitación del Smart Hotel:
La hipótesis fiscal cree que la “exGH” y su manager, Cristian Wagner, habrían engañado al turista extranjero para sustraerle objetos de valor y documentación (incluido su pasaporte). Las cámaras de seguridad del hotel los registraron saliendo del lugar con bolsos que contenían los elementos denunciados.
Por otro lado, el abogado Carlos Telleldín, sostiene que no hubo robo. Afirma que Martínez fue privada de su libertad y abusada sexualmente por el turista. Según el letrado, el manager fue al hotel a “pedir explicaciones” por el abuso y allí se desencadenó la intervención policial.
El punto crítico de la semana será la situación del denunciante. La defensa de Martínez solicitó formalmente que se le impida la salida del país al ciudadano estadounidense, quien tiene previsto regresar a su país en las próximas horas. Telleldín argumenta que su testimonio y un eventual careo son indispensables para probar la inocencia de la modelo y la veracidad de la denuncia por violación.