La Municipalidad de Comodoro Rivadavia confirmó que, tras una intensa madrugada marcada por las bajas temperaturas, el hielo y las precipitaciones, no será necesario interrumpir el tránsito sobre la Ruta Nacional 3 a la altura de la avenida Ducós, ya que la marejada prevista para este jueves no alcanzaría la intensidad del evento anterior.
En diálogo con La Tribuna, por Radio Del Mar, el secretario de Control Operativo, Miguel Gómez, indicó que durante toda la noche personal de Defensa Civil recorrió distintos sectores de la ciudad para atender las complicaciones provocadas por las condiciones climáticas.
“Defensa Civil hizo un trabajo arduo toda la noche, recorriendo los distintos sectores de la ciudad, especialmente donde había calzadas heladas por cañerías rotas, cloacas desbordadas o canillas abiertas”, explicó.
Como parte del operativo preventivo, se arrojó sal en distintos puntos para evitar accidentes y, según destacó el funcionario, no se registraron situaciones de gravedad.
Gómez recomendó circular con extrema precaución, especialmente en calles con fuertes pendientes, donde se produjeron algunos incidentes menores protagonizados por vehículos que transitaban sobre el hielo.
En cuanto a la marejada prevista para este jueves, señaló que la pleamar estaba estimada para las 11:58 y aclaró que no alcanzaría los niveles registrados durante el último temporal.
“Los vientos serán leves, del orden de los 8 kilómetros por hora, por lo que decidimos no cortar el paso en la avenida Ducós. La circulación será normal y vamos a seguir monitoreando la situación”, sostuvo.
El funcionario también informó que únicamente se implementó un corte preventivo por aproximadamente una hora y media en un sector del Camino Centenario, debido a la presencia de hielo sobre la calzada. Una vez que mejoraron las condiciones, el tránsito fue restablecido.
Por otra parte, indicó que continúan bajo observación algunos sectores de la costanera, especialmente en cercanías de la usina, donde existe preocupación por el impacto del oleaje.
En ese sentido, adelantó que, una vez finalizado el evento climático, el Municipio ejecutará trabajos junto a los vecinos del sector y la Subsecretaría de Infraestructura para colocar grandes piedras sobre la costa, con el objetivo de disminuir el efecto de futuras marejadas y proteger el frente costero.