El anuncio fue realizado en la Casa Blanca, en un clima de crecientes tensiones con el régimen de Nicolás Maduro.
“Iniciar operaciones en tierra es mucho más fácil. Conocemos las rutas que toman, sabemos dónde viven, y vamos a empezar con eso muy pronto”, afirmó Trump ante periodistas.
El mandatario remarcó que hasta ahora los esfuerzos se concentraron en operativos navales y aéreos en el Caribe, donde Estados Unidos reconoce haber destruido una veintena de embarcaciones y causado más de 80 muertes de narcotraficantes.
La ofensiva militar estadounidense se produce en un contexto de relaciones diplomáticas rotas con el dictador venezolano Nicolás Maduro, a quien Washington acusa de liderar un entramado de tráfico de drogas conocido como el Cartel de los Soles, designado recientemente como organización terrorista extranjera.
La presión aumentó luego de que venciera el plazo que Trump había dado a Maduro para salir de Venezuela con un salvoconducto. Tras el vencimiento, el mandatario estadounidense decretó el cierre total del espacio aéreo venezolano. Cuando se le preguntó si la advertencia implicaba un ataque inminente dentro de Venezuela, Trump respondió: “No interpreten nada”.
Según fuentes de Reuters, Maduro buscó una amnistía total para él y su familia, el retiro de todas las sanciones y la suspensión de procesos judiciales, peticiones que Trump negó en una conversación telefónica previa.
El refuerzo militar estadounidense levantó polémica tras reportes sobre el posible alcance letal de las órdenes operativas. El debate tomó fuerza después de que medios estadounidenses publicaran versiones que cuestionan si hubo instrucciones para eliminar a sobrevivientes después de un ataque a una embarcación.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, negó cualquier irregularidad, sosteniendo que los ataques fueron legales. Trump expresó su respaldo a Hegseth y criticó la cobertura periodística como infundada.
Mientras tanto, el régimen de Maduro rechaza todas las acusaciones y asegura que Washington intenta forzar un cambio de régimen para controlar los recursos petroleros de Venezuela.