El historiador y periodista Ulises Gorini visitó los estudios de Del Mar Digital en su paso por Comodoro Rivadavia, donde presentó su libro “Hebe” y analizó el contexto actual a 50 años del Golpe de Estado en Argentina de 1976.
Durante la entrevista, Gorini definió este aniversario como “un momento muy especial”, no solo por la carga histórica sino también por el escenario político actual. En ese sentido, advirtió sobre un cambio en el discurso social: “Durante mucho tiempo hablamos del negacionismo, pero hoy estamos ante algo peor: ya no se intenta negar, sino legitimar lo que ocurrió”, señaló.
El autor destacó el papel histórico de organismos como las Madres de Plaza de Mayo, a quienes consideró fundamentales en la resistencia a la dictadura y en la construcción democrática posterior. “Fueron clave no solo durante la dictadura, sino también en la posdictadura, con los juicios y la consolidación institucional”, remarcó.
En relación a su libro, centrado en la figura de Hebe de Bonafini, Gorini la definió como “una figura compleja y contradictoria”, marcada por una transformación profunda tras la desaparición de sus hijos. “Era una mujer que no estaba destinada a ser quien fue, pero se convirtió en una de las figuras más significativas de la resistencia”, explicó.
El historiador también hizo hincapié en la necesidad de revisar las estrategias de construcción de memoria, especialmente frente a las nuevas generaciones. “Hay que preguntarnos qué pasó para que parte de la juventud apoye ideas que no vivió y que fueron trágicas para el país”, planteó.
En ese marco, vinculó el presente con el pasado, al señalar similitudes entre el programa económico de la dictadura, impulsado por José Alfredo Martínez de Hoz, y algunas políticas actuales. “Si uno escucha ese discurso de 1976, encuentra una matriz muy similar a la que se intenta aplicar hoy”, sostuvo.
Finalmente, Gorini propuso repensar la memoria no solo desde el dolor, sino como una herramienta para construir futuro. “No se trata de una memoria que nos paralice, sino de una memoria fértil, que nos permita proyectar el futuro”, afirmó.
En esa línea, recuperó una mirada de las Madres que invita a resignificar las fechas: más allá del 24 de marzo, destacó el valor del 30 de abril de 1977, cuando comenzaron las primeras rondas en Plaza de Mayo. “Ese es el momento en que el pueblo empieza a reaccionar. Ahí está una clave para pensar el presente y convocar a la juventud”, concluyó.