El hecho se desencadenó tras una discusión iniciada en una barbería que funcionaba en una vivienda particular. Según las primeras reconstrucciones, el conflicto comenzó cuando una botella arrojada desde el local rompió el vidrio de un auto que circulaba por el lugar, lo que motivó una amenaza por parte del conductor.
Minutos después de la pelea inicial, el agresor regresó al sitio acompañado por otras personas en motocicletas. Uno de los atacantes descendió y abrió fuego directamente contra la fachada de la casa. Lamentablemente, uno de los proyectiles impactó en el hombro de Gian, el pequeño hijo del dueño de la barbería, quien se encontraba en el interior del local al momento del ataque. A pesar de que el menor fue trasladado de urgencia al hospital Roque Sáenz Peña, los médicos confirmaron que ingresó al centro de salud ya sin signos vitales.
Tras la balacera, la intervención de un vecino permitió reducir a uno de los presuntos responsables hasta la llegada de la policía. El detenido, un joven de 25 años identificado con las iniciales M. A. K. P., contaba con antecedentes por robo y portación de armas; en el operativo se secuestró un revólver calibre .32 que habría sido utilizado en el crimen. Las autoridades locales mantienen un operativo de búsqueda para dar con el resto de los participantes del ataque, mientras la comunidad rosarina manifiesta su indignación por la extrema violencia del episodio.