Un hombre fue detenido durante la noche del domingo luego de protagonizar una peligrosa persecución por distintos sectores de la ciudad. El procedimiento derivó además en la agresión a un efectivo policial, que debió recibir atención médica.
Todo comenzó alrededor de las 23:40, cuando personal policial realizaba tareas de identificación en la zona norte y fue alertado por una familia que circulaba por Ruta Nacional N° 3. Según relataron, instantes antes habían estado a punto de chocar con un auto que se desplazaba realizando maniobras peligrosas y zigzagueando sobre la calzada.
Los efectivos localizaron el vehículo estacionado frente a comercios ubicados sobre la ruta. Al entrevistar a su conductor, advirtieron signos evidentes de ebriedad y solicitaron la presencia de inspectores de Tránsito para efectuar el correspondiente control de alcoholemia.
Sin embargo, antes de que se concretara el procedimiento, el conductor realizó una brusca maniobra marcha atrás y estuvo a punto de atropellar a uno de los policías que intervenían en el operativo. A partir de ese momento se inició una persecución a alta velocidad que se extendió por varios sectores de la ciudad.
Durante la fuga, el vehículo impactó contra un guardarraíl y continuó su marcha hasta un predio de chacras ubicado en el barrio ARA San Juan, donde finalmente fue interceptado por la Policía.
Al momento de la detención se produjo un nuevo incidente. De acuerdo con la información oficial, un familiar del conductor llegó al lugar en otro vehículo y atacó físicamente a uno de los efectivos, propinándole golpes de puño y patadas hasta dejarlo inconsciente. Tras la agresión, el atacante se refugió en una vivienda del predio y no pudo ser identificado.
Ante la situación se solicitaron refuerzos policiales para restablecer el orden y concretar el traslado del detenido hacia una dependencia policial.
Por disposición de la Fiscalía de turno se realizaron las actuaciones correspondientes, incluyendo pericias sobre el vehículo involucrado. Asimismo, el conductor se negó a someterse al test de alcoholemia cuando fue requerido por las autoridades. En tanto, el policía lesionado sufrió escoriaciones en el rostro y permanecía bajo observación médica.