El Hospital de Clínicas le confirmó que finalmente hay una córnea disponible para su trasplante, un órgano que proviene de un donante fallecido en Estados Unidos y que representa el fin de una larga cadena de infortunios.
La tragedia de Mesaglio comenzó de forma insólita cuando una botella de alcohol etílico se resbaló en su baño y, al intentar atajarla, el líquido impactó directamente en su ojo; sin embargo, el actor relató que el daño definitivo fue causado por la falta de primeros auxilios adecuados y el uso excesivo de anestesia en la clínica donde fue atendido, lo que terminó quemando su córnea.
Desde aquel momento, Mesaglio atravesó un proceso sumamente difícil que incluyó seis operaciones en siete meses y una profunda depresión, sumado a un primer trasplante en 2017 que su cuerpo rechazó, obligándolo a ingresar nuevamente en una lista de espera que se extendió por nueve años.
El actor comparó la sorpresa de recibir el llamado con un trámite cotidiano, mencionando que fue tan impactante como si le avisaran de una entrega de paquetería, teniendo en cuenta que ya se había resignado. Actualmente tiene visión nula en ese ojo, pero con esta intervención quirúrgica espera recuperar entre un 60 y 70% de la vista, por lo que ya se encuentra realizando los estudios prequirúrgicos para la operación que se realizará en los próximos días.