Una excursión turística terminó en tragedia en las Cataratas del Iguazú luego de que una lancha volcara mientras navegaba por el río Iguazú, en el sector correspondiente a la frontera brasileña. Como consecuencia del siniestro, un turista de nacionalidad neerlandesa perdió la vida, mientras que otras siete personas lograron ser rescatadas.
El hecho se produjo cuando la embarcación —que transportaba a ocho ocupantes— perdió la estabilidad y terminó dada vuelta sobre la corriente. Tras el alerta, los equipos de emergencia, bomberos y personal especializado desplegaron un operativo de búsqueda en una zona compleja por la fuerza del caudal, hallando horas más tarde el cuerpo sin vida del ciudadano holandés.
Respecto a los sobrevivientes, fueron asistidos por los servicios de emergencia y dos de ellos requirieron traslado al Hospital Municipal Padre Germano Lauck, de Foz de Iguazú, para recibir atención médica por heridas de diversa consideración, aunque fuera de peligro.
Las autoridades de Brasil abrieron una investigación para esclarecer si el vuelco obedeció a un desperfecto mecánico, las condiciones de la corriente o un error de maniobra. El trágico episodio reactivó el debate sobre los controles e inspecciones en los paseos fluviales que se realizan en el Parque Nacional.