Según el relato de la víctima y su familia, el hecho ocurrió el pasado miércoles cuando la joven se encontraba en la casa de una de las agresoras, a quienes consideraba su grupo cercano de amistades.
La denuncia detalla que la adolescente fue encerrada en una habitación, donde recibió golpes de puño, patadas y ataques con un cargador de teléfono. La gravedad del relato escala al mencionar que fue obligada a beber agua del inodoro y que sufrió quemaduras con cigarrillos. “Gracias a Dios salí con vida”, expresó la joven en sus redes sociales, donde pidió precaución a otras chicas sobre sus círculos de amistades.
Intervención judicial y estado de salud
Tras ser rescatada por su madre cerca de la medianoche en las inmediaciones de la Plaza San Martín, la víctima fue atendida en el Hospital Regional. Los médicos constataron lesiones en el rostro, nariz y brazos. Si bien las heridas físicas fueron calificadas como leves, su familia destaca el severo daño psicológico y el estado de shock que atraviesa la menor.
El caso es investigado por el Juzgado Penal Juvenil de Río Gallegos, ya que las tres señaladas como agresoras tienen 12, 15 y 16 años. La causa está caratulada provisoriamente como “lesiones leves y amenazas”.
Uno de los puntos más críticos de la investigación gira en torno a la responsabilidad de los adultos. Según la madre de la víctima, en la casa se encontraba la madre de una de las menores y un hombre, quienes habrían presenciado o estado al tanto de lo que ocurría sin intervenir para detener el ataque. La Justicia ya ordenó diligencias para identificar a estos testigos y determinar su grado de participación u omisión en el hecho.