Dámaris, madre de un bebé de cuatro meses y de un niño de tres años, decidió transformar un saber cotidiano en una herramienta de trabajo ante la falta de empleo formal. “Pensé que se iban a reír porque es un poco raro, pero muchos me felicitaban”, confesó tras la repercusión de su publicación en las redes sociales.
La dinámica del servicio incluye una revisión detallada del cabello con peine fino para remover parásitos y liendres de manera manual. “Trabajo con paciencia, respeto y discreción”, remarcó la joven, quien además aconseja un segundo control preventivo entre los siete y diez días posteriores a la primera intervención.

En cuanto a la estructura de costos, la modalidad presencial en el hogar de la clientela tiene un valor de $20.000 para cabello corto y $25.000 para pelo largo. Quienes prefieran asistir al domicilio de la emprendedora acceden a tarifas reducidas de $10.000 y $15.000, respectivamente.
Para facilitar la atención en familias numerosas, el emprendimiento contempla promociones especiales para grupos de entre dos y cuatro integrantes. De esta manera, la propuesta combina una solución práctica a un problema recurrente del ámbito escolar con una estrategia de subsistencia familiar adaptada a los tiempos que corren.
