Para Gabriela y José, este momento reflejó mucho más que una formalidad legal; fue la validación de un camino que comenzó mucho antes de entrar al juzgado. “Hoy somos legalmente papás nuevamente, aunque ya hace más de seis meses nos escogimos”, compartieron emocionados.
El proceso contó con un fuerte acompañamiento de sus seres queridos, quienes ayudaron a que Thiago se sintiera parte del hogar desde el primer día. Esta red de contención fue la que permitió que la transición hacia la adopción definitiva fuera posible.
Con la mirada puesta en lo que viene, los nuevos padres le dedicaron unas palabras al adolescente que resumen el sentido de la adopción responsable: “No podremos borrar tu pasado, pero el presente está lleno de nuevos recuerdos y lo que viene será hermoso. Para siempre juntos”.