La medida busca evitar que la volatilidad del barril de crudo Brent, disparada por el conflicto bélico entre Israel e Irán, se traslade directamente al costo de la nafta y el gasoil en Argentina.
“No buscamos especular”
A través de sus redes sociales, Marín fue tajante al explicar que el objetivo es generar valor a largo plazo y cuidar la demanda en un contexto de incertidumbre global. “Hemos decidido mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor, no trasladando a los consumidores el impacto de las nuevas variaciones del Brent”, manifestó el CEO de la compañía.
Desde la empresa aclararon que esta decisión funciona como un amortiguador para la variable internacional. Sin embargo, advirtieron que existen otros factores que YPF no controla, como los impuestos internos o el tipo de cambio oficial, que sí podrían generar movimientos en los precios si el Gobierno nacional decide actualizarlos.
Este anuncio llega en un momento estratégico, justo después de que el Ministerio de Economía postergara aumentos impositivos para intentar frenar la inercia inflacionaria. Según indicaron fuentes de la petrolera, una vez que la situación internacional se estabilice, volverán a analizar los números para recuperar eventuales desfasajes, pero por ahora el compromiso es “moral y honesto” con los clientes para no convalidar subas bruscas por factores externos.