En el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana desarrollada en la ciudad de Madrid, los ministros de Relaciones Exteriores de los 22 países participantes aprobaron este miércoles por unanimidad una declaración especial en respaldo al reclamo de soberanía argentino sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
El documento oficial exhorta a los gobiernos de Argentina y del Reino Unido a retomar las conversaciones diplomáticas «a la mayor brevedad posible» con el objetivo de hallar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía, reconociendo además la constante predisposición al diálogo demostrada por la postura nacional.
El ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación, Pablo Quirno, celebró el apoyo diplomático a través de sus canales oficiales: “Malvinas es una causa sagrada para los argentinos”, remarcó, calificando el texto como una ratificación contundente de la postura histórica del país frente a la comunidad internacional.
La disputa por los hidrocarburos y la vía legal internacional
El pronunciamiento reviste particular trascendencia ante la controversia por la explotación unilateral de recursos naturales en la región patagónica y el Atlántico Sur. En ese sentido, Quirno apuntó directamente contra los permisos otorgados por la administración británica a las petroleras Rockhopper y Navitas para operar en la Cuenca Malvinas Norte.
Frente a este escenario, el canciller recordó los pasos jurídicos activados por el Estado argentino: el inicio de un procedimiento arbitral contra el Reino Unido el pasado 28 de septiembre bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), sumado al pedido de medidas provisionales radicado el 13 de octubre ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
“Las acciones diplomáticas y judiciales forman parte de una estrategia integral para defender los intereses argentinos frente a los proyectos de explotación petrolera en el área en disputa”, ratificó el funcionario, concluyendo que “por historia y por derecho: las Malvinas son argentinas”.