En abril, el restaurante Cordono celebró su aniversario número 21 y su dueño, Bruno Cordano, no puede evitar emocionarse al mirar hacia atrás: “Si miro para atrás, veo un sueño cumplido. Pasaron tantas cosas lindas que nunca me hubiese imaginado”.
Lo que comenzó como un emprendimiento familiar con muchas dudas ajenas y sueños propios, se transformó en un ícono gastronómico de la región. “Nadie creía en este proyecto porque decían ‘¿Quién va a ir a comer a Caleta Córdova?’ y al final superó todo. Hoy el restaurante es conocido a nivel provincial y nacional”, cuenta con orgullo a Del Mar Digital.

Bruno trabajó dos décadas en el mar, experiencia que le permitió conocer a fondo la calidad de los mariscos y pescados. “Anduve 20 años en barco, y gracias a eso aprendí mucho. Fue toda una aventura y muy linda. Gracias al mar y al agua, aprendí lo que es la calidad”.
Hoy, el restaurante sigue creciendo como un proyecto familiar, en el que ya se involucraron sus hijos. “Ahora ellos me ayudan a hacerse cargo del restaurante, saben mucho de esto y gracias a su sacrificio estamos donde estamos”.
Para Bruno, no hay otro lugar en el mundo como Caleta Córdova: “No podría vivir en otro lugar. Despertarme y ver el mar es increíble”, concluyó.