A exactamente 365 días de aquel sábado 11 de octubre de 2025, el paradero de Pedro Alberto Kreder (79) y Juana Inés Morales (69) continúa siendo una incógnita absoluta. En una fecha cargada de dolor para sus familias, y ante la postura del Ministerio Público Fiscal de no brindar entrevistas al respecto, el subcomisario Patricio Fabián Rojas, jefe de la División Búsqueda de Personas de Comodoro Rivadavia, brindó a Del Mar Digital una reconstrucción minuciosa de uno de los operativos más extenuantes y desafiantes de los últimos años.
“Es uno de los casos más complejos que me ha tocado coordinar en el tiempo que llevo como jefe de la división. Es un caso muy delicado; al principio no salimos a hablar a los medios porque queríamos que hablara el trabajo por sí solo. No son solo dos personas desaparecidas: hay familias detrás que los están esperando”, remarcó Rojas al inicio del diálogo.
El inicio: un posteo en redes y las primeras horas
La alarma se encendió públicamente el 14 de octubre de 2025. Aldana Botha, hija de Juana, publicó un desesperado mensaje en Facebook pidiendo ayuda a la comunidad:

Ese mismo día se radicó la denuncia formal por la desaparición de Juana y, al día siguiente, se constató de manera paralela la de Pedro Kreder. A partir de allí se activó el protocolo investigativo. Inicialmente los testimonios sugerían un posible viaje hacia Camarones por la fiesta del pueblo, pero tras verificar cámaras de seguridad y enviar comisiones al lugar, la pista fue completamente descartada.
El análisis de videovigilancia y geolocalización trajo la primera certeza: el sábado 11 de octubre por la mañana, la pareja salió a bordo de la camioneta de Pedro desde el barrio Ciudadela con destino a Caleta Córdova. “Pasan por Ciudadela, la rotonda, y cruzan Caleta Córdova sin detenerse en ningún lugar, en dirección hacia la zona de Rocas Coloradas”, explicó el subcomisario.

El hallazgo de la camioneta desde el aire y la preservación
El 17 de octubre se montó un rastrillaje aéreo con dos aeronaves: una sobrevoló la franja costera por Ruta Provincial N° 1 y la otra la zona intermedia hacia Ruta Nacional N° 3. Durante la mañana, divisaron la camioneta en un sector desolado y de geografía sumamente hostil.
El acceso por tierra demandó desplegar unas 20 camionetas 4×4, personal de canes, GEOP, Defensa Civil y Protección Ciudadana de Rawson, que rastrillaba en sentido inverso lanzando drones. La comitiva policial y las máximas autoridades —entre ellas el Ministro de Seguridad y la cúpula policial— decidieron pasar la noche a la intemperie en el lugar para perimetrar a 20 y 50 metros alrededor del rodado, garantizando que Criminalística pudiera levantar huellas, evidencias digitales y perfiles de ADN a primera hora.

38 sumideros, geólogos y tecnología térmica
El terreno presentó una complejidad nunca antes vista: cerros escarpados, cañadones abruptos, cuevas, arenales y la costa marina. Se conformaron grupos de navegadores terrestres especializados con radios de búsqueda de entre 15 y 50 kilómetros. Durante el primer mes trabajaron de forma constante entre 100 y 120 efectivos diarios, con apoyo de unidades caninas especializadas de otras provincias articuladas mediante el SIFEBU.
Uno de los mayores desafíos fueron las formaciones subterráneas: “Se convocó a geólogos de la Universidad que elaboraron un informe sobre la presencia de sumideros. Alrededor de la camioneta se detectaron 38 sumideros, algunos de ellos con profundidades de entre 3 y 6 metros. Se inspeccionaron absolutamente todos con cámaras subterráneas, drones térmicos y perros de búsqueda”, detalló Rojas.
Incluso se gestionaron imágenes satelitales a través de National Geographic para analizar movimientos en la zona previos al hallazgo, aunque por el posicionamiento de los satélites en esa fecha no se lograron obtener registros favorables.

Descarte de terceros y una búsqueda que no cesa
Frente a las especulaciones iniciales, el jefe de Búsqueda de Personas ratificó la postura de los investigadores: “Científicamente quedó descartada la participación de terceras personas en el lugar. En mi experiencia también; no pudimos levantar ningún indicio ni elemento que indique lo contrario o que hayan sufrido un ataque allí”.
A un año de aquel punto de partida, y pese a que el operativo masivo de terreno concluyó tras agotar los cuadrantes, Rojas enfatizó el compromiso de la fuerza: “Mientras exista la posibilidad de chequear cualquier dato o información que surja, vamos a seguir yendo a verificar. Vamos a seguir buscando a estas dos personas”.