El profesor Emanuel Matías Reynoso cuenta su evolución. “Además de administrador de Lutador – Artes Marciales y Fitness. Actualmente, además del jiu jitsu, estoy muy abocado a la preparación, práctica y enseñanza del grappling, por lo que hoy mi actividad está centrada principalmente en estos dos estilos de lucha y combate”.
“Lutador nació en 2012, desde entonces vengo desarrollando la enseñanza del jiu jitsu para diferentes edades y realidades. A lo largo de estos años trabajé con niños, adolescentes, jóvenes, adultos y también personas de la tercera edad, buscando siempre adaptar la práctica a las posibilidades y capacidades de cada persona. Creo que una de las grandes virtudes del jiu jitsu es justamente esa: puede adaptarse y convertirse en una actividad para personas con objetivos, edades y condiciones muy diferentes”, expresa Reynoso.
Hubo un tiempo que estuvo viviendo fuera de Comodoro Rivadavia, hace unos siete años regresó de Buenos Aires para continuar el desarrollo de Lutador y seguir creciendo.
Los más chicos aprenden jugando
Actualmente Lutador tiene un grupo de aproximadamente 18 niños, de entre 4 y 11 años. “Con ellos desarrollamos una metodología principalmente lúdica. A través del juego van incorporando movimientos, desplazamientos, coordinación, posiciones y conceptos propios del jiu jitsu. La intención es que puedan interiorizar progresivamente la disciplina de una manera natural, entretenida y adaptada a cada etapa de su desarrollo. En definitiva, mediante el juego y muchas veces ni siquiera se dan cuenta de que ya están practicando jiu jitsu”, asevera Matías Reynoso.
Tres ejes para adolescentes, jóvenes y adultos
Con adolescentes, jóvenes y adultos el entrenamiento tiene otra estructura. Actualmente este grupo reúne alrededor de 53 personas, donde se complica compartir el tatami.
“Las clases se organizan sobre tres ejes principales. El primero comprende movimientos funcionales y adaptativos específicamente relacionados con las necesidades de la actividad. El segundo constituye el bloque teórico y técnico, donde desarrollamos las técnicas, sus fundamentos y su aplicación. Finalmente, llegamos a uno de los puntos fuertes de nuestras clases: los combates, donde llevamos a la práctica todo lo trabajado”.
“Cada una de estas áreas ocupa aproximadamente entre 20 y 30 minutos, dependiendo de la asistencia, las características y las necesidades que presente el grupo en cada entrenamiento. La estructura sirve como guía, pero el entrenamiento se adapta a las personas y no al revés”, puntualiza Reynoso.
Una Academia con mucho más que jiu jitsu
Lutador fue creciendo y hoy es también artes marciales y fitness, un espacio donde se comparte el trabajo con profesores y amigos, cada uno con una importante trayectoria dentro de su disciplina. “Además de mi trabajo con jiu jitsu y grappling, contamos con Darío Chaile, profesor y sabonim de taekwondo WT, quien desarrolla la actividad tanto con infantiles como con adultos; Marcelo Pigín, con hapkido y defensa personal; y Facundo Rubilar, con capoeira”.
“La propuesta se amplía además con el entrenamiento funcional hiit, a cargo del profesor Marcelo, y el área de yoga, con la profesora Natalia, quien trabaja con infantiles y adultos, y la profesora Agustina, con clases destinadas a adultos”, dimensiona el profesor Reynoso.
Una comunidad dentro y fuera del tatami
Uno de los aspectos más relevantes de Lutador es que logró formar una comunidad resaltando la buena convivencia. “Tenemos muy buena gente, compartimos valores y conviven personas de diferentes edades, historias y objetivos. Incluso tenemos familias completas entrenando, con padres, madres e hijos que encuentran dentro del gimnasio una actividad y un espacio en común”.
“Para mí, ese es uno de los mayores logros de todos estos años. Lutador no es solamente un lugar al que alguien llega, entrena y se va. Queremos que sea un lugar de pertenencia, donde se pueda aprender, entrenar seriamente, divertirse, superarse y compartir con otros”, asegura Reynoso.
Un especial agradecimiento por el apoyo de siempre
El crecimiento de la academia plantea nuevos desafíos, pero también confirma la buena labor que viene realizando desde el año 2012.
“Quiero aprovechar también este espacio para expresar nuestro agradecimiento al profesor Hernán Martínez, por la ayuda brindada a nuestra institución y por acompañar y apoyar el trabajo que venimos desarrollando en Lutador. Este tipo de colaboración es muy importante para que podamos continuar creciendo y generando nuevos espacios para nuestra comunidad. También al equipo de prensa de Comodoro Deportes, nuestro sincero agradecimiento por acompañar a Lutador y ser parte de este camino”.
“Después de tantos años enseñando, sigo disfrutando de estar en el tatami, de transmitir lo que aprendí y también de continuar aprendiendo. Y siempre digo algo muy sencillo: la mejor manera de conocer este interesante mundo es probarlo”, expresa por último el profesor Emanuel Matías Reynoso (faixa preta 2º grau) de Jiu Jitsu Brasileño.
Lutador, ubicado en San Martín 1385, entre Alsina y Saavedra, invita a tomar una primera clase gratuita y de prueba, para conocer la actividad y la experiencia en el tatami.