El Centro Ambiental de Apoyo a la Ciencia y Ecología (Cadace) confirmó la recepción de denuncias formales. Los hallazgos se concentran en la costa de Caleta Olivia, playas aledañas y diversos puntos del litoral de Comodoro Rivadavia. Los especialistas locales decidieron activar el protocolo de gripe aviar con un carácter estrictamente preventivo. Las autoridades aclararon que aún no existe un diagnóstico médico confirmado sobre las causas biológicas del fenómeno.
La institución ambientalista notificó de forma inmediata la situación al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para coordinar las acciones de contingencia.
El operativo de monitoreo playero cuenta con la intervención del Consejo Agrario Provincial, la Dirección de Fauna de la Provincia y las intendencias locales. Los encargados del seguimiento solicitaron a la comunidad colaboración para mapear los casos mediante fotografías tomadas a distancia y geolocalización por celular.
Las organizaciones ecologistas emitieron pautas urgentes de bioseguridad para los habitantes de la región costera con el fin de mitigar riesgos sanitarios.
La restricción principal prohíbe el acercamiento a cualquier ave muerta o con sintomatología compatible en la arena. Las autoridades exigieron a los propietarios de mascotas controlar que los animales domésticos no caminen sueltos por los sectores afectados. La veda preventiva alcanza también a los pescadores artesanales y deportivos de la zona.
El Ministerio de Salud de la Nación informó que el contagio en seres humanos es un evento infrecuente bajo escenarios ambientales habituales. La transmisión se produce por contacto directo con secreciones respiratorias, heces, plumas o superficies contaminadas por animales infectados. La cartera sanitaria remarcó que no existe evidencia científica de una transmisión sostenida de persona a persona. El origen de las muertes en la fauna local se mantiene bajo investigación.