El Gobierno nacional oficializó la actualización de los sueldos para ministros, secretarios y subsecretarios, rompiendo el congelamiento salarial que regía desde diciembre de 2023. En declaraciones a Radio Rivadavia, el ministro de Economía, Luis Caputo, justificó la medida al señalar el impacto de la inflación en los ingresos de los funcionarios de alto rango.
“Ganábamos $2.800.000 (…) pero bueno, no lo actualizábamos desde el inicio de la gestión (…) y bueno, hay algunos que se les hace muy difícil”, explicó el titular del Palacio de Hacienda sobre la necesidad de esta recomposición. Según el ministro, la decisión se tomó una vez alcanzado el orden macroeconómico y el superávit fiscal, permitiendo que los haberes —que sufrieron una caída real cercana al 65%— comiencen a normalizarse.
El incremento se verá reflejado en los haberes de enero (a cobrarse en febrero) y equivale al porcentaje acumulado por los trabajadores del Estado en los últimos 24 meses. Se estima que, con este ajuste, el sueldo de un ministro; que en diciembre de 2025 era de $ 3.584.006; pasará a situarse en un rango de entre $ 5,8 y $ 6,6 millones, dependiendo del cálculo de la paritaria acumulada.
Condiciones del aumento y excepciones
Un punto clave de la normativa es que la actualización no tiene carácter retroactivo, lo que significa que los funcionarios no percibirán compensaciones por los meses en los que sus haberes permanecieron fijos. Además, el esquema de aumentos quedó atado a una cláusula de desempeño fiscal: si el Estado volviera a registrar déficit, los sueldos se congelarían nuevamente de forma automática.
Por decisión del Poder Ejecutivo, el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel quedaron fuera de esta recomposición salarial. Ambos continuarán percibiendo los mismos montos que a finales de 2023, manteniendo sus haberes en $ 4.066.018 y $ 3.764.821 respectivamente.