La Policía del Chubut realizó importantes allanamientos por narcomenudeo en distintos barrios de Comodoro Rivadavia, que permitieron el secuestro de armas de fuego, municiones, dosis de cocaína y elementos utilizados para la comercialización de estupefacientes.
El operativo fue llevado adelante por la División Drogas y Leyes Especiales con asiento en la ciudad, en el marco de una investigación que se extendió durante dos meses y que permitió desarticular puntos de venta de drogas.

Las diligencias, dispuestas por la Unidad Fiscal dependiente del Ministerio Público Fiscal de la Nación, incluyeron tres allanamientos, registros domiciliarios y requisas vehiculares que se realizaron en horario nocturno en los barrios Laprida y Máximo Abásolo.
De acuerdo a la investigación, se logró comprobar la venta de cocaína bajo la modalidad de narcomenudeo, principalmente durante la tarde y la noche. En ese lapso se registraba una constante circulación de personas que acudían a los domicilios, adquirían la sustancia y se retiraban rápidamente para evitar ser detectadas.

Durante los procedimientos, el personal policial secuestró dosis de cocaína listas para su distribución —algunas fraccionadas y selladas al vacío—, además de elementos utilizados para su comercialización, como balanzas de precisión y una máquina de envasado.
Asimismo, se incautaron armas de fuego y una importante cantidad de municiones, lo que evidencia la peligrosidad de este tipo de delitos y su posible vinculación con situaciones de violencia.
En total, se secuestraron una escopeta doble caño calibre 16, un revólver calibre 22 con municiones en su tambor, más de 70 proyectiles de distintos calibres, cinco balanzas digitales, dosis de cocaína y una máquina de envasado al vacío.

Como resultado del procedimiento, cuatro hombres fueron imputados y la Justicia dispuso que continúen en libertad bajo las medidas correspondientes.
Para garantizar el desarrollo de los operativos intervino el Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP), la Guardia de Infantería y personal de comisarías dependientes de la Unidad Regional.
Estas acciones forman parte de una política sostenida de lucha contra el narcomenudeo, con el objetivo de reforzar la presencia del Estado en los barrios y avanzar en medidas concretas para mejorar la seguridad en la comunidad.