En diálogo con La Tribuna por Radio del Mar, la directora Nidia Cayumán explicó cómo abordaron la situación generada por un reto viral y destacó la respuesta de los estudiantes.
La directora de la Escuela N° 796, Nidia Cayumán, confirmó que la institución debió activar el protocolo de seguridad tras la aparición de pintadas con mensajes amenazantes, en el marco de un reto viral difundido a través de redes sociales.
Según explicó, la situación se replicó en otras escuelas de la ciudad, la provincia y el país, lo que generó preocupación en la comunidad educativa. “Se invitaba a los chicos a escribir mensajes de amenaza dentro de los establecimientos”, detalló.
Ante esto, la institución dio aviso inmediato a la Policía, trabajó con el equipo interdisciplinario (EOAT) y mantuvo comunicación constante con las familias. “Desde el primer momento informamos a los padres para llevar tranquilidad y explicar que ya estábamos actuando”, indicó.
Además, durante la jornada se realizaron espacios de reflexión en ambos turnos, con intervención del equipo de tutoría, para abordar lo sucedido y concientizar a los estudiantes sobre el impacto de este tipo de acciones.
Cayumán remarcó que el enfoque no es punitivo, sino formativo. “Son adolescentes que están en proceso de formación y muchas veces no miden las consecuencias. Nuestro objetivo es trabajar con ellos y que comprendan el daño que pueden generar”, sostuvo.
En paralelo, se inició una investigación interna para identificar a los responsables, aunque insistió en que el objetivo principal es educativo.
En medio de la preocupación, la directora destacó una iniciativa positiva surgida desde el propio alumnado: un “contrarreto” que busca promover la convivencia y visibilizar las consecuencias de este tipo de prácticas.
“Los chicos propusieron generar mensajes en sentido contrario, apelando a la empatía y al respeto por el otro. Es una forma de transformar algo negativo en una oportunidad de aprendizaje”, valoró.
Finalmente, señaló que el trabajo continuará durante los próximos días, especialmente teniendo en cuenta el contexto social y la preocupación de muchas familias, algunas de las cuales optaron por no enviar a sus hijos a clases tras lo ocurrido.