Los abogados Rolando Brown e Ignacio Nolfi habían solicitado la libertad o el arresto domiciliario de Pertossi, argumentando que el joven lleva más de seis años detenido sin una sentencia firme de la Corte Suprema. Según la defensa, este tiempo excede el “plazo razonable” de una prisión preventiva y se convierte en una “pena anticipada”. Para respaldar el pedido, ofrecieron garantes domiciliados en Zárate y presentaron informes de buena conducta dentro del penal.
Sin embargo, los jueces consideraron que los motivos que justificaron la detención inicial siguen presentes. El hecho de que Pertossi ya tenga una condena confirmada de 15 años por ser partícipe secundario del homicidio incrementa, a criterio del tribunal, las posibilidades de que el imputado intente eludir la justicia si recupera la libertad antes del fallo definitivo del máximo tribunal.
Por su parte, los representantes de Silvino y Graciela (padres de Fernando), los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola, se opusieron de forma tajante al beneficio. Remarcaron que la duración del proceso responde a la complejidad de la causa y no a una desidia judicial. Con esta resolución, Lucas Pertossi deberá continuar su reclusión en el mismo establecimiento penitenciario donde se encuentra junto al resto de los condenados.