Ana Malvina Portas se convirtió en 2024 en la primera Reina Nacional de las Islas Malvinas, un reconocimiento que, según contó, llegó de manera completamente inesperada y que con el tiempo se transformó en un fuerte compromiso con la memoria y la difusión de la causa Malvinas.
En diálogo con Del Mar Digital, Portas recordó que todo comenzó cuando recibió una propuesta para participar de la elección de la Reina de las Provincias.
“En el año 2024 me escribe la mamá de mi mejor amiga y me dice: ‘Necesito una candidata para la Reina de las Provincias, ¿conocés a alguien?’. Y yo dije: ‘Voy yo’”, relató.
Sin embargo, durante la propia ceremonia se enteró de que ese año se incorporaría por primera vez una nueva distinción vinculada a las Islas Malvinas.
“El mismo día de la elección nos dicen: ‘Ustedes saben que están la reina, las princesas y las misses, y este año se agrega la Reina de Malvinas por primera vez’. Y me enteré en el escenario”, contó.
La elección marcó un antes y un después para Portas, quien comenzó a involucrarse de manera más activa con los veteranos de la Guerra de Malvinas y con las actividades relacionadas con la memoria.
Un vínculo cada vez más fuerte con los veteranos
Luego de ser elegida, Portas destacó que tuvo una presencia muy cercana junto a los veteranos, especialmente durante las actividades conmemorativas del 2 de abril.
“Estuve muy presente con los veteranos, el 2 de abril y, a raíz de eso, me eligieron como embajadora”, explicó.
Desde ese lugar, comenzó a asumir un nuevo rol, con la intención de llevar el mensaje de Malvinas a distintos espacios y, especialmente, acercarlo a las generaciones más jóvenes.
Para Portas, uno de los principales desafíos actuales es mantener viva la memoria y lograr que la historia de quienes participaron de la guerra continúe siendo conocida.
“Se necesita movilizar y seguir transmitiendo Malvinas”
La actual embajadora sostuvo que todavía existe una falta de conocimiento y conciencia sobre la cuestión Malvinas, particularmente entre los jóvenes.
“Noto que no hay mucha conciencia y se necesita movilizar y seguir transmitiendo esto de Malvinas en la juventud”, manifestó.
En ese sentido, remarcó la importancia de que las nuevas generaciones conozcan las historias de quienes fueron protagonistas y que la memoria no quede únicamente vinculada a una fecha puntual del calendario.
“¿Quién va a relatar esas historias?”, planteó Portas al referirse a la necesidad de que los jóvenes asuman también el compromiso de conocer y transmitir los testimonios relacionados con Malvinas.
Su tarea como embajadora apunta justamente a acompañar ese proceso, generando espacios de encuentro y difusión que permitan mantener presente la historia de los veteranos y el reclamo argentino por la soberanía de las islas.
La experiencia que comenzó con una candidatura espontánea terminó convirtiéndose para Ana Malvina Portas en una responsabilidad que hoy asume desde otro lugar: mantener viva la memoria y acercar la causa Malvinas a las nuevas generaciones.