La Justicia dictó una sentencia definitiva que sacude el deporte regional. El fallo hizo lugar formalmente a la demanda entablada por un grupo de árbitros nucleados en el Sindicato de Árbitros Deportivos de la República Argentina (SADRA), condenando a la Liga de Fútbol de Comodoro Rivadavia a abonar una millonaria indemnización que, según las primeras estimaciones, superaría la barrera de los 120 millones de pesos.
La disputa legal se originó en 2019 tras un quiebre interno entre los propios colegiados locales, situación que derivó en la decisión de la entidad madre de prescindir del sector denunciante y comenzar a operar bajo un esquema de exclusividad con la Asociación Independiente. Frente a la exclusión de las programaciones oficiales, los profesionales damnificados acudieron a los tribunales civiles para reclamar el reconocimiento de la relación de dependencia y defender la continuidad de sus fuentes de trabajo.
“El árbitro tiene todo el derecho a defender su fuente laboral y desde un principio, la Liga relativizó el conflicto; es más, siendo citada por la Justicia no concurrieron y no contestaron al requerimiento judicial”, apuntó en su momento Heriberto Claudio Quintana, secretario general de SADRA en Chubut y cara visible del reclamo junto a Alejandro Sepúlveda Catalán, Víctor Oviedo, Adrián Rodríguez, Milton Haro y Juan Manuel Linares. La persistencia de los jueces del gremio arbitral culminó en el fallo emitido, el cual convalida técnicamente los años de reclamos salariales.
Según consta en el escrito judicial, el tribunal resolvió que las sumas finales a percibir por cada uno de los seis actores se fijarán en la etapa de ejecución de sentencia. Al capital histórico reclamado se le adicionarán de forma obligatoria intereses calculados desde el momento en que se devengó cada obligación, aplicando de manera estricta la tasa pasiva que fija el Banco Central de la República Argentina, conforme a la Ley 27.802. Los abogados deportivos anticipan semanas de intensas negociaciones en la sede liguista para evitar la quiebra indirecta de las instituciones barriadas comodorenses.
